Cómo controlar tus emociones: Técnicas de autogestíon

como controlar emociones

Cómo controlar tus emociones: Técnicas de autogestíon

Cómo controlar tus emociones

Autogestión de emociones: 3 técnicas que funcionan

(especialmente para emprendedores).

 

Como ya sabes, la vida de un emprendedor pasa por subidas y bajadas de emociones impredecibles, y una de las herramientas mas fuertes de todo emprendedor es saber cómo controlar sus emociones.

Sobre todo, en esas ocasiones puntuales donde estamos a punto de tirar la toalla porque nos da la impresión de no poder sostener la presión de emprender más tiempo…

Un día nos sentimos victoriosos, pero al siguiente día, las cosas se tuercen y sentimos que no vamos a poder superar la situación…

¿Te ha pasado?

Cuando las cosas van así de mal hay tres claves sencillas pero muy potentes sobre la gestión emocional que deberías estar utilizando para activar tu poder personal y aprender cómo controlar tus emociones.

 

Fisiología – Enfoque – Vocabulario

 

Con estas tres claves bajo control, no hay emoción negativa que se resista a desaparecer. Te lo aseguro.

 

No se trata de eliminar las emociones, sino de gestionarlas

 

Si quieres emprender de forma exitosa, debes tener la capacidad de colocarte en el mejor estado emocional posible. Y si no me crees, piénsalo:

En estado depresivo poca cosa podrías hacer, ¿verdad?

En cambio, ¿recuerdas algún momento en el que te sentías imparable?

Ese es el estado emocional en el que debemos colocarnos el mayor tiempo posible y para conseguirlo aplicaremos las siguientes técnicas  en las tres áreas maestras:

 

-Sigue leyendo para saber cómo aplicarlas de forma práctica-

 

Fisiología

Cómo controlar tus emociones: Técnicas de autogestíon

La psicóloga social Amy Cuddy dice que nuestra fisiología influye en nuestros estados emocionales (depresión, aburrimiento, alegría, miedo, etc…) y existen ciertas posturas corporales que nos ponen en estados de poder y otras que nos ponen en estados de debilidad.

Te dejo aquí su libro El poder de la presencia con link a Amazon por si te interesa leértelo. Te enseña a adoptar las posturas corporales de poder y fuerza.

Por ejemplo:

¿Te has fijado en la corporalidad de las personas depresivas?:

  • Hombros hacia delante.
  • Cabeza baja mirando al suelo.
  • Caminan lento.
  • La espalda curvada y pecho hundido.
  • Ni siquiera sonríen.

Ahora fíjate en la corporalidad de una persona feliz y enérgica:

  • Normalmente los hombros están bien hacia atrás.
  • Mirada alta viéndote a la cara o al horizonte.
  • Espalda recta y pecho hacia delante.
  • Se mueven rápido y enérgicamente.

Quizás antes pensabas que era pura casualidad, pero no, no lo es.

Está intrínsecamente relacionada la corporalidad con los estados emocionales y esto es bueno porque nos da la opción de revertir ciertos estados emocionales que no queremos con la simple acción de modificar nuestra corporalidad conscientemente. ¡Es genial!

Nuestra fisiología y nuestra psicología son como autopistas de doble sentido. Esto significa que las posturas corporales que adoptamos influyen en nuestra manera de pensar y de sentir.

¿Eres consciente del potencial que tiene saber esto? (y aplicarlo)

 

Ejercicio práctico 1:

Prueba a SONREÍR al espejo durante un minuto cada día, tres veces al día durante 21 días.

Notarás cambios extraordinarios en tu estado de ánimo en poco tiempo.

Hazlo aunque sea de forma forzada, ¡funciona igual!

Recuerda que, si un minuto sonriendo te es mucho y no quieres hacerlo tanto tiempo, es mejor que lo hagas 10 segundos que no lo hagas o simplemente empezar a hacerlo así, poco a poco hasta llegar a un minuto, así es como conseguirás controlar tus emociones.

 

Ejercicio práctico 2:

Ponte en la postura de poder el máximo tiempo que puedas, que es:

  • Mirada al frente con la barbilla a 90º con el suelo.
  • Hombros hacia atrás y pecho levemente sacado.
  • Abdomen un poco flexionado.
  • Pelvis levemente hacia adelante.
  • Los dos pies firmes en el suelo. (nada de cruzados o tambaleando)
  • Los brazos pueden estar agarrando la cintura o hacia delante como en la foto:

Y al caminar, pasos cortos y los brazos al balancear que rocen los dedos contra el pantalón levemente y de forma natural.

 

¡GENIAL! Haciendo esto notarás cambios significativos en muy poco tiempo.

Gracias a Amy Cuddy sabemos científicamente (por sus experimentos sociales) que en sólo dos minutos practicando las posturas corporales de poder, podemos llevar a nuestro cerebro a sentirse cómodo, confiado y seguro.

Por el contrario, si mantenemos posturas incorrectas lo llevaremos a estados de estrés, inseguridad y desconfianza.

Tú eliges. Es ciencia. Es tu vida. Es tu responsabilidad saber utilizar bien tu cuerpo.

Ahora ya lo sabes y puedes beneficiarte de este conocimiento. FELICIDADES.

Los emprendedores deberían tener como hábito la postura de poder porque eso les impulsará en todos sus negocios y podrán solucionar más problemas.

 

Enfoque

Cómo controlar tus emociones: Técnicas de autogestíon

 

Otra de las cosas que más afectan a tu estado emocional (además de tu fisiología) es el enfoque. Importantísimo.

Un ejemplo para que veas el poder del enfoque y cómo puede transformar tu realidad:

Imagínate que estás en una fiesta con dos amigos más, Carlos y Pedro, y cada uno os enfocáis en algo distinto. Tú te enfocas en una pelea, Carlos se enfoca en una pareja dándose besos y disfrutando del amor y Pedro se enfoca en un grupo de gente que no pararon de reír en todo el tiempo que duró la fiesta.

Al día siguiente, quedáis los tres y os preguntáis que qué os pareció la fiesta y te das cuenta de que cada uno tenéis una perspectiva diferente de la fiesta:

  • A ti te pareció muy agresiva y que todo el mundo estaba muy alterado con ganas de pelea.
  • A Carlos le pareció una fiesta muy amorosa.
  • A Pedro le pareció una fiesta muy divertida.

Los tres estuvisteis en la misma fiesta, pero tuvisteis experiencias distintas dependiendo de en qué os enfocabais, pero la fiesta era la misma… sólo cambió el enfoque.

Al enfocaros en tres cosas distintas también experimentasteis emociones distintas:

  • Tú te sentiste amenazado y a la defensiva.
  • Carlos sintió el amor en el ambiente.
  • Pedro sintió felicidad y buen rollo.

El enfoque determina cómo nos sentimos. En cualquier situación, podemos experimentar emociones agradables si decidimos enfocarnos en lo positivo de la situación.

La enseñanza de esto como emprendedores es que cuando estemos con la soga al cuello intentemos enfocarnos en las soluciones y no en los problemas.

-Ahora viene la pregunta del millón-

Dirás, vale esto está muy bien, pero, ¿Cómo lo hago? ¿Cómo logro dejar de enfocarme en los problemas para enfocarme en la solución?

Pues la respuesta es sencilla y fácil de aplicar:

¡MEDIANTE PREGUNTAS!

Esta es la clave, la mejor forma de mantener el enfoque en algo es haciéndose preguntas que te lleven a ese estado emocional deseado, que te lleven a enfocarte en lo que sí quieres: en la solución.

Esto es súper potente, espero que lo aproveches.

¡Ponlo en práctica! Verás sus resultados inmediatamente.

Seguimos con el último punto. (y no menos importante, de hecho, es súper importante)

 

Vocabulario

Cómo controlar tus emociones: Técnicas de autogestíon

¡Elige tus palabras!

Todo lo que sale por tu boca te está impulsando o te está limitando.

Controlar nuestro vocabulario es esencial para la gestión emocional porque ya se comprobó (y puedes hacer tú mismo la prueba) que según las palabras que utilizamos para definir lo que nos pasa nos vemos asaltados por diferentes emociones. (tristeza, rabia, amor, alegría, excitación… etc)

Si quieres definir una experiencia, ¿qué palabras utilizas?

Por ejemplo:

Carlos es un emprendedor que después de seis días de trabajo agotador se despierta el Domingo y se siente cansado, sin ganas de hacer nada.

Pero él es inteligente y no se auto sabotea diciéndose ese tipo de adjetivos porque sabe que se sentirá hasta peor, entonces en lugar de decirse lo muy cansado que está opta por cambiar esa palabra por la de estar recargando pilas que es mucho más potenciadora.

La idea es que siempre que puedas elevar un grado la palabra que utilizarías para definir cómo te sientes o una experiencia, lo hagas.

Eso va a hacer que te sientas mucho mejor pase lo que pase.

No es lo mismo que te pregunten: ¿Qué tal te va?

Y tú respondas con un simple: bien.

A que te pregunten: ¿Qué tal te va?

Y tú les respondas con un enérgico: ¡Espectacular!

¡Haz la prueba y dilo con convicción!

Cambiarás de estado de ánimo al instante.

Si en lugar de decir lo mal que va todo lo intercambiamos por palabras más neutras o incluso esperanzadoras (utilizando la clave del enfoque) podemos salir de cualquier bache emocional impecablemente. Sin un rasguño gracias a que sabemos como controlar nuestras emociones.

Ejercicio:

Pruébalo, cuando vayas a describir alguna experiencia como buena o agradable, en lugar de decir esas palabras di: es increíble, fantástica, incomparable

Y cuando vayas a definir una mala situación di: esto me pasa para aprender, gracias a esto voy a crecer mucho más, estoy recargando pilas

Si utilizas esto en tu día a día te aseguro que notarás un cambio bestial en tu calidad de vida porque harás que tus emociones se regulen súper rápido.

 

Utiliza tu vocabulario para potenciarte no para limitarte.

¡Bufff! Todo esto que acabamos de hablar tú y yo ha sido súper potente.

¿Te has dado cuenta?

Aprovéchalo y ponlo en práctica que es lo más importante.

Te aseguro que notarás la diferencia en tu vida en un 1000% si aplicas sólo estos tres trucos fáciles de usar.

 

Espero haberte ayudado muchísimo y ¡Nos vemos en otro artículo!

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Y tú, ¿qué opinas?

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